La naturaleza de las personas que componen nuestra comunidad es bien especial. La disposición para estar juntos y apoyar a cualquiera de nuestros colegas, estudiantes o sus familias en momentos difíciles nos convierte en una gran familia y como tal, celebramos los triunfos de los nuestros y nos pesan sus dolores.
Hoy el dolor es enorme, difícil de explicar. Como Colegio Pedro Montt, tenemos el pesar y lamentamos de todo corazón despedir a nuestra colega, amiga y tía Edith, quien ha fallecido hoy, martes 13 de septiembre.
Edith Margarita Calbiague Almarza, llegó hace solo un par de años a éste, su colegio, sin embargo, conocía a muchos de nosotros desde hace muchos años. El poco tiempo que Edith estuvo con nosotros no fue impedimento para dejar una huella a su paso. La disposición, la buena voluntad, el compromiso y por sobre todo su sonrisa, la que daba hasta cuando estaba enojada, fueron su sello. Cuando nos recibía cada mañana, diciéndole a los funcionarios “firme el libro, no se olvide” o a los estudiantes que debían llegar a la hora, recibiendo un “si tía Edith", o con su “shiii”, que la caracterizaba en el día a día.
Edith tiene una historia con nuestro colegio, lo quería y estamos seguros de que aún lo hace, ya que es parte de una familia que hizo su vida estudiantil con nosotros, dejándolo claro cada vez que decía “yo estudié aquí, pero no sé hace cuanto”, provocando la risa del que la escuchaba, al no querer revelar su edad.
Edith hoy nos deja. Su escritorio, con una vela encendida y una flor, nos recuerda qué tan frágil es la vida y qué tan importante es vivirla con amor y dedicación, así como ella la vivió con el mundo en general y por sobre todo con su familia.
A su familia, los abrazamos fuerte, tan fuerte como nos sea posible. Sabiendo que es una pérdida irremplazable, de una mujer tan grande como su alegría y amor por ustedes.