¿ Sabes por qué se celebra el día del alumno?

El día 11 de mayo de cada año, en Chile, celebramos el día del alumno.  Este festejo comenzó en el año 1992, luego de que el presidente de la época, Patricio Aylwin, publica el Decreto Supremo n° 524,  el que permitió a los estudiantes secundarios formar sus centros de alumnos.

Si tienes convivencia en la sala, ya sabes que será un gran día.  Si el dicho "guatita llena, corazón contento" es cierto, las y los estudiantes de prekínder a tercero básico comenzaron el día con la mayor energía, la que pronto necesitarían para lo que tenían preparado educadoras y asistentes de aula.

Juegos en los que participaron niños y adultos, claro porque las docentes y asistentes de aula fueron parte activa de las competencias, sintiendo la fiereza del circuito de educación física.  Cabe destacar que en la maravillosa infancia la energía dura más tiempo en el cuerpo.

 

 

La silla y el elástico musical, fueron las actividades encargadas de mover con ritmo a los participantes, donde demostraron todo el talento danzarín, representantes de sus cursos, pusieron todo el corazón por llevarse la victoria y ganar el reconocimiento.

Otra de las actividades que los movieron fue el peinar a la profe, aunque de una manera bien particular, dando un toque de color con las bombillas que debían insertar en las hermosas pero muy despeinadas cabelleras.

Una mañana llena de risas y bailes, de competencias y diversión.  Una mañana para disfrutar y para recordar.

 

 

 

El baile se tomó las actividades de cuarto básico a cuarto medio, en donde el concurso de baile se robó las miradas.  Ritmos variados fueron la oportunidad perfecta para que los participantes lo dieran todo y hasta sacaran sus pasos prohibidos.  Reggaetón, salsa, rock and roll y por supuesto, la cueca estuvo presente.  Sabemos que solo una pareja fue la ganadora, pero como dicen por ahí, de que estuvo bueno, estuvo bueno.

La silla musical simultanea puso a bailar a los más grandes en paralelo con los más pequeños, todo bajo la atenta mirada de los jueces practicantes.  Con algunas polémicas, en donde se tuvo que repetir un par de bailes, quedó una silla por cada lado, llegando a la parte donde comenzaron las risas por el esfuerzo demostrado por los finalistas.

Las competencias físicas fueron el plato fuerte, primero un juego de conos y velocidad, y finalmente un partido de fútbol, con más emociones que un partido de la selección hoy en día.