En este, nuestro día, que genera una gran alegría reconocer tan importante labor y compartir el agradecimiento mutuo entre estudiantes y profesores. Porque, así como los estudiantes cuentan con sus profesores para fomentar y apoyar su recorrido por el aprendizaje, los profesores debemos a ellos nuestra vocación.
Se es profesor porque se cree en el futuro luchando por el presente a través de la formación de personas en cualquier nivel en que nos desempeñemos.
No se es profesor por trabajar para vivir, lo somos porque creemos en el ser humano, en la sociedad, y sobre todo en la educación como única herramienta para lograr transformar el mundo. La pasión por transmitir y por enseñar a construir conocimiento también reconoce la importancia de la capacitación continua, la reflexión sobre la propia práctica docente y la necesidad de adaptarse a los cambios. Cambios como al que nos vemos enfrentados el día de hoy. Donde también queremos hacer un reconocimiento a los nuevos profesores, nuestros apoderados, quienes este año se han transformado en verdaderos docentes y nos apoyan con la creatividad, la paciencia y el amor de nuestra vocación, por tanto, este saludo el día de hoy es también para ustedes.
No queda más que agradecer todas las demostraciones de cariño: a los profesores por su trabajo constante para la educación, a los estudiantes por su alegría y preocupación por sus profesores, y a los apoderados, por su apoyo en este importante proceso de formación en este año tan difícil para todos y todas.